Debo ser sincero y decir que en algún momento de la tarde de ayer domingo pensé que iríamos a la segunda etapa de las Primarias al Norte Grande. Pero a la luz de lo hechos, a la luz de la desproporción de fuerzas, a la del acarreo evidente por parte de nuestro contendores, del apoyo indisimulado del aparato de gobierno y del matonaje a toda hora (lo de Camilín fue la perla de la corona), estoy muy satisfecho y contento.
Ayer el diario La Tercera recordaba una frase del ex presidente Alessandri: “con los radicales no se puede gobernar, pero sin ellos, tampoco”. Algo de cierto hay en esta frase sobre todo luego de lo ocurrido ayer y de ese 35% que no nos roba nadie. Esa certeza es que si hoy el Candidato Eduardo Frei quiere resultar electo (nuevamente) y quiere formar gobierno necesita de los radicales aunque no nos quiera, pues los equilibrios son otros.
Las reglas del juego han cambiado luego de los resultados de ayer por la noche y ya no jugamos con las peores cartas. Hemos vuelto al ruedo de la política grande, a posicionar un discurso fuerte y coherente, a tener opciones propias que gozan de apoyo popular, se evidenció lo aceitada de la máquina radical. Hoy, querido amigos y correligionarios, nos hemos convertido en el partido más votado de la Concertación. Nosotros lo sabemos. Ellos lo saben. Una cosa diferente es que no lo reconozcan, pues están con la ira en su punto máximo y eso gatilla reacciones como las de Camilín.
Los radicales somos historia viva, somos fuerza y somos voluntad, somos razón y pasión, somos el nuevo motor y conciencia de la política chilena.
Todo lo anterior nos obliga a seguir activos, a olvidarnos del cansancio de la jornada de ayer y seguir trabajando para que Chile sea el primer servido, y no como otros que son los primeros en servirse a Chile.
Hernán Francisco Villar Cárdenas
Lic. en Cs. Jurídicas y Sociales
Encargado de Comunicaciones y Prensa
Presidencia Regional de Los Ríos
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